Vivir y no matar el tiempo.
Vivir y no pasar por la vida.
Vivir el presente, preparando el futuro.
Vivir el presente, sin olvidar el pasado.
Las lágrimas podrán descolgase por la mejilla,
pero nunca paralizar.
El futuro siempre será incierto,
pero sin futuro no hay vida.
Vivir, vivir y después seguir viviendo.
No hay que tener miedo a vivir.
A la muerte tampoco se ha de tener miedo,
pero ella ya se encargará de llegar,
no necesita ser llamada, viene sola.
Vivir es lo nuestro, día a día,
sin matar el tiempo, sin pasar por la vida.
