MADRE ¿DÓNDE ESTA LA JUSTICIA?
Madre, ¿a dónde vamos? Me asustan las bombas, sus ruidos, los escombros que dejan. De nuestra casa ya no queda nada. Mis amigas y amigos están muertos, o les falta algún miembro de su cuerpo.
Madre, ¿a dónde vamos? Tengo miedo de seguir aquí. Tengo miedo de no saber a dónde voy.
Madre, ¿por qué nos bombardean, por qué nos acribillan a balazos? No puedo dormir por la noche, los estruendos, la metralla, el resplandor del bombardeo, el hambre que invade mi cuerpo, no me dejan dormir.
Madre, ¿en sitio al que vamos también hay guerra? ¿allí se puede comer, por lo menos, una vez al día?
Hija, no lo sé, vamos a Europa, dicen que allí hay paz, que hay democracia y se respetan los Derechos Humanos. Dicen que hay comida para todos, viviremos bien.
Madre, ¿nos queda mucho para llegar? Llevamos muchas semanas andando y no veo nada más que problemas y peligros, sigo pasando hambre, frio y mucho miedo.
Madre, ¿qué te han hecho esos hombres, cuando te llevaron a la fuerza entre aquellos árboles, yo estaba escondida, no me vieron y no me llevaron, pero tengo miedo de que también me lleven?
Hija, —no me han hecho nada —le decía, esforzándose por no llorar, deslizándose por su mejilla las lágrimas que no podía controlar.
Madre, no sé nadar, me da miedo tanta agua, me asusta subir a eso que llaman barca. Tengo frío, me tiembla todo mi ser, de miedo, de frío… tengo angustia, me falta el aire.
Madre, ¿esto es Europa? ¿Dónde dormiremos por las noches? madre, ¿esto es Europa? ¿Aquí se duerme entre cartones? ¿Dónde están los servicios? Tengo que ir al baño.
Madre, no puedo ir sola al baño, me siguen unos hombres, me da miedo.
Hija, saldremos de aquí en cuanto podamos, sí, esto es Europa, pero solo su entrada, cuando avancemos estaremos bien.
Madre, que alegría que después de tanto tiempo en el campo de refugiados, hemos empezado a andar hacia la tierra prometida, se acabaran nuestros sufrimientos, comeremos al menos una vez al día, dormiremos en una cama, debajo de un techo.
Madre, tengo miedo, me cuesta andar entre la nieve, seguimos durmiendo a la intemperie, hay señores con uniforme y armados, me dan miedo, también sus perros.
Madre, mira a lo lejos, se ven unas alambradas y muchos policías, ¿allí puede estar el paso hacia una vida mejor?
Madre, no me contestes, aquello parece el final, donde se diluyen nuestros sueños, no nos dejan pasar.
Madre, ¿ahora qué hacemos? ¿Dónde está Europa? ¿Dónde están sus Derechos Humanos?
Madre, me da miedo, sigo viendo personas armadas a mi alrededor.
Madre, ¿dónde está el Dios de aquí, ¿dónde está el Dios nuestro, que dejamos allí?
Madre, ¿qué clase de mujeres y hombres hay en este mundo, allí, aquí?
Julio Ugena Carrasco
19-12-2012
