BASTA DE ASESINATOS

Se sentía culpable,
no dejaba de escuchar
que no servía para nada,
que las había mejores.

Se esforzaba todos los días
de la semana, los meses y los años.
A toda costa, quería complacer,
creía que con eso acabaría el suplicio,
se creía inferior y culpable.

Su familia le decía:
tienes que luchar y perseverar,
las cosas cuestan,
pero llegan las recompensas.
Su confesor decía que había que ser paciente,
que tenia que poner de su parte.

Recompensa, tenía todos los días,
pinturas para tapar los cardenales,
gafas que ocultaran los golpes
y los sufrimientos.

No supo decir ¡basta!
no supo cortar y decir ya no más,
me voy.

No supo cortar,
la escalera fue la culpable,
eso decía el atestado judicial.

La escalera lo tapó todo,
los golpes, insultos, vejaciones.
El golpe certero
que le dio la bestia inmunda,
como acto ruin de bestia de dos patas.

La escalera, siempre servicial,
para quienes quieren creérselo.
Para quienes niegan
el asesinato de las mujeres,
solo por ser mujer.

¡ni una más! ¡ni una menos!
¡No se mueren, las asesinan!

Julio Ugena Carrasco. 25-11-2021

Publicado por PInTAGORrAS

Nací en Yuncos en 1952, ciudadano del mundo. Bandera, la blanca, la de la paz; amante de la justicia y la igualdad. La escuela, solo hasta los doce años, nada más. Acceso a la universidad y carrera, en el aula de estudio, mi casa. Noches, sábados, domingos y festivos. Licenciado en Derecho por la UNED. Trabajador en el sector de la madera, sindicalista ya jubilado. Me gusta escribir lo que veo, lo que siento, con lo cual me gusta la escritura crítica y de compromiso.

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